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20/01/2026
La crecida inédita del río Lules, ocurrida entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, destruyó casi 200 metros de la ruta provincial 321 en la zona de la quebrada, arrancó y arrastró el asfalto, obligó al corte total del tránsito y generó un grave daño en la principal vía de acceso al sector.
Según informaron las autoridades, el río alcanzó un nivel excepcional debido a la acumulación de lluvias en las zonas de montaña y a un segundo golpe de agua durante la madrugada, lo que provocó el socavamiento de la base del camino y el colapso total de la traza vial. La fuerza de la corriente fue tal que el pavimento se desprendió por completo y fue llevado río abajo.
Este martes, si bien el caudal había bajado cerca de un 50%, desde Defensa Civil advirtieron que durante la mañana el río volvió a mostrar un leve crecimiento. Por ese motivo, equipos municipales y provinciales permanecen en el lugar y mantienen cerrado el acceso al tramo afectado por razones de seguridad.
El daño se concentró principalmente en ese sector de la ruta. A pesar de que hay viviendas cercanas, las autoridades indicaron que no se registraron casas inundadas ni personas evacuadas. Sin embargo, la destrucción del camino representa una pérdida estructural de gran magnitud para la zona.
En el lugar se observan restos de asfalto mezclados con piedras y amplios tramos donde el camino desapareció por completo, una muestra clara de la violencia con la que avanzó el agua.
Desde el Gobierno provincial señalaron que la prioridad será restablecer el tránsito, aunque aclararon que cualquier trabajo deberá esperar a que el nivel del río descienda de forma definitiva. Luego se avanzará con tareas de encauzamiento y la reconstrucción del tramo dañado, una obra que demandará tiempo y un importante despliegue de maquinaria. Mientras tanto, la ruta 321 continúa totalmente cortada y bajo estricta vigilancia.