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01/09/2026
El Ministerio Público Fiscal pidió este lunes 31 de agosto una condena de 10 años de prisión para Santiago Leonel Budini, de 23 años, acusado por la muerte de Federico Toledo, de 20, ocurrida el 20 de septiembre de 2025 frente al boliche Howard’s, en avenida Sarmiento al 1200, en San Miguel de Tucumán. Para la Fiscalía, el joven no murió por un accidente, sino por un golpe aplicado por el acusado, quien habría conocido el peligro de su conducta por su experiencia en disciplinas de combate.
La décima jornada del juicio oral y público estuvo marcada por los alegatos finales. El auxiliar de fiscal Miguel Fernández, en representación de la Unidad Fiscal de Homicidios II, sostuvo que Budini debe ser condenado por homicidio simple con dolo eventual, en concurso real con homicidio simple en grado de tentativa por las lesiones sufridas por Mateo Martí, amigo de Toledo.
Las querellas, representadas por María Florencia Abdala y Camilo Atim, acompañaron la teoría del Ministerio Fiscal, aunque pidieron una pena mayor: 15 años de prisión.
La defensa, a cargo de José María Molina y Ernesto García Biagosch, rechazó esa acusación y sostuvo que Budini no tuvo intención de matar. Por eso pidió que sea condenado por homicidio preterintencional y lesiones graves, sin proponer un monto concreto de pena.
Durante su alegato, Fernández remarcó que la muerte de Federico Toledo no puede ser considerada un hecho fortuito.
“No se explica como un accidente”, afirmó el representante del Ministerio Público Fiscal.
Según la acusación, aquella madrugada Federico había salido a bailar con amigos para festejar el cumpleaños de su prima. Al salir del boliche, se produjo el ataque que terminó con su muerte.
La Fiscalía puso especial atención en los conocimientos previos de Budini en disciplinas de combate. Según la teoría fiscal, el acusado había practicado boxeo, taekwondo, artes marciales mixtas y jiu-jitsu, y continuaba entrenando al momento del hecho.
Fernández sostuvo que esa experiencia le permitía conocer la capacidad lesiva de sus golpes y que, aun así, decidió actuar.
Para la Fiscalía, Budini “puso el cuerpo al servicio de la potencia del golpe”.
El representante del MPF también señaló que Toledo fue atacado de manera repentina, mientras miraba hacia otro lado y sin posibilidad de defenderse.
“Federico no llega ni a poner las manos cuando cae”, expresó.
Según la acusación, antes de golpear a Toledo, Budini habría atacado a Mateo Martí, provocándole una fractura de nariz, fractura en el seno maxilar derecho y desviación del tabique nasal.
Luego, siempre de acuerdo con la teoría fiscal, golpeó a Federico en el rostro. La víctima sufrió un traumatismo encefalocraneano grave, que derivó en un paro cardiorrespiratorio y le provocó la muerte en el lugar.
La Fiscalía sostuvo que los golpes fueron dirigidos a zonas especialmente sensibles del cuerpo, como el mentón y el hígado, y vinculó esa elección con los conocimientos que el acusado habría adquirido en deportes de combate.
También indicó que la secuencia quedó registrada en filmaciones incorporadas al juicio y que no fue controvertida por el propio acusado durante el debate.
Por su parte, la defensa insistió en que Budini era un aficionado y no un experto en disciplinas de combate. Además, planteó que su intención habría sido agredir, pero no matar.
La jueza Isolina Apas Pérez de Nucci dará a conocer la sentencia este miércoles 2 de septiembre, cuando deberá resolver si Budini es culpable, qué calificación legal corresponde aplicar y cuál será la pena.