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28/08/2026
Un joven de 18 años murió electrocutado durante la madrugada de este viernes tras subir a un árbol ubicado en la esquina de Isabel La Católica y Lucas Córdoba, en San Miguel de Tucumán, aparentemente para sacar paltas. Su cuerpo quedó entre las ramas durante varias horas y fue descubierto cerca de las 8 de la mañana por una transeúnte, que advirtió la escena y pidió ayuda al 911 desde un kiosco cercano.
La víctima fue identificada preliminarmente con el apellido Vallejo. Según los vecinos, era conocido en la zona como “El Pelado” y vivía en el barrio El Trulalá.
De acuerdo con los primeros testimonios, el joven habría subido al árbol alrededor de las 4 de la madrugada. Una de las hipótesis es que intentaba cortar paltas, una práctica que, según los residentes, suele repetirse en algunas propiedades del sector.
Nadie habría advertido lo ocurrido hasta varias horas después, cuando una mujer que caminaba por el lugar levantó la mirada y vio el cuerpo inmóvil entre las ramas.
“Generalmente todos caminamos y nunca miramos hacia arriba”, contó Gloria, una vecina de la zona, al describir cómo se produjo el hallazgo.
Minutos después llegaron efectivos de la Comisaría Sexta, quienes confirmaron que el joven ya no presentaba signos vitales.
Por la cercanía de los cables y el riesgo de una nueva descarga, se pidió la intervención de Bomberos de la Policía, personal de Defensa Civil y trabajadores de EDET.
Antes de retirar el cuerpo, fue necesario interrumpir el suministro eléctrico para garantizar la seguridad del operativo. Recién entonces los equipos pudieron trabajar en altura y comenzar las tareas de rescate.
El procedimiento se extendió durante buena parte de la mañana y obligó a montar un perímetro de seguridad en la cuadra. Familiares de la víctima llegaron al lugar mientras vecinos seguían el operativo desde atrás de las cintas de prevención.
También intervino personal de Medicina Legal. El médico policial recomendó realizar una autopsia para establecer con precisión la causa de la muerte y cómo se produjo la descarga eléctrica.
La tragedia reavivó además el reclamo de los vecinos por la falta de iluminación en la zona. Según señalaron, una de las luminarias no funciona correctamente y durante la noche el sector queda muy oscuro.
“Acá no hay luz. Hace cinco días que esto es una boca de lobo”, afirmó Gloria, quien también advirtió que la oscuridad aumenta la sensación de inseguridad.
La investigación quedó en manos de la Unidad Fiscal de Homicidios II, que deberá determinar qué ocurrió durante la madrugada, cómo se produjo la descarga y cuánto tiempo permaneció el joven entre las ramas antes de ser descubierto.